viernes, 28 de julio de 2017

Willy, el quijote de la agroecología en las pampas de Río Cuarto



Desde que llegaron los agronegocios a la zona, este hombre resiste y propone otra forma de entender la agricultura.

Por Leonardo Rossi para Conciencia Solidaria
“En la húmeda eternidad de las vasijas de barro
hemos guardado el cereal y la memoria de las formas…” 

Salmos de Piedra, Armando Tejada Gómez

En la ciudad de Córdoba, en Traslasierra o en Calamuchita se conoce y habla de su experiencia. Es un ejemplo para otros que deciden largarse a la aventura agroecológica, que tiene entre sus fundamentos el intercambio de saberes, la solidaridad y la reciprocidad. A fin de cuentas se busca mejorar el uso de la tierra para la comunidad; que los suelos se nutran naturalmente, mediante la rotación de cultivos, con abonos de origen orgánico para que así broten alimentos saludables. Es la contracara del modelo de agronegocios, que se funda en la maximización de rindes, y de las ganancias derivadas en el menor tiempo posible. Su nombre es Guillermo Buil (40). Pero más bien, si se anda por  Río Cuarto, hay que preguntar por Willy para poder dar con él. Vale la pena.
La llegada a la chacra, ubicada a las afueras de esta gran ciudad del sur cordobés, implica por empezar un cambio de ritmo. Otra atmósfera. Otro tiempo de vida. Otro sentido de pensar y sentir. Se palpa con tan sólo entrar y dar los primeros pasos. Ahí, de entre unos árboles, aparece Willy: nada de estereotipo chacarero. Pelo corto, lentes, bermudas, zapatillas de skater y una remera con una calavera estampada. Bien podría pasar por miembro de un grupo musical punk. Más verlo desenvolverse en la huerta nos confirma que es el ‘agroecocultor’ a quien vinimos a conocer.
“Pasa, pasa”, dice, sencillo, con voz por demás relajada. Dentro de la casa está Laura su compañera de vida, la co-constructora de este horizonte de esperanza. Pronto llegarán Nehuen (11), Inigo (6) y Carmela (3) a completar el álbum familiar. El cronista intenta mirar a un lado y otro para ir trazando un perfil de la chacra, pero la variedad de especies que atraviesan los surcos, la diversidad de árboles a la vista, y algunos animales que pastan nos invitan a pensar que esto es bastante más complejo que los uniformes campos que abundan por la zona; que hace falta caminar un rato para poder describir a la unidad productiva.
“Ya hace cinco años que estamos acá, haciendo huerta, frutales y algo de pastura”, comenta como para introducir en el recorrido. “Tenemos tres hectáreas, pero además me cedieron cuatro hectáreas enfrente para correr las fumigaciones”, suelta, al paso. No tarda en llegar el pedido de explicación. Mirar los campos de enfrente es encontrarse con grandes extensiones sólo dedicadas al cultivo de granos y oleaginosas. Por métodos persuasivos de los más sanos –debe ser persistente el hombre—Willy logró que un productor de los llamados ‘convencionales’ (supongamos que es una convención usar agroquímicos) le cediera terreno para así alejar de su chacra el impacto de las pulverizaciones con agroquímicos. Entonces, ahora allí se siembra trigo, avena y se hacen algunos brotes para alimentar las gallinas, las yeguas y la vaca lechera. Todo sin aplicar insumos provenientes de la industria. Con esas palabras de bienvenida, empieza a quedar claro porque aquí se asientan huellas que marcan caminos de aprendizaje para otras almas que buscan reconectarse con la tierra.

Frente al ocaso, volver a las raíces  

“El 1996 empecé a trabajar en un campo de mi tío, trataba de recuperar el monte y hacer algo de huerta”. Un poco por ahí están los orígenes de esta experiencia. O tal vez antes, en la letra de alguna canción anarquista o en los párrafos de algún libro que hablaba del zapatismo. O para no caer en simplismos, justo aquí donde nos enseñan que la vida se nutre de diversidad, en una mezcla de todo eso y unas cuantas cosas más. Según él, lo que estaba como cauce de ese río de sueños fue “una cuestión filosófico-cultural”. Y acá no hay slogan, no hay moda, no hay clichés. Willy se había criado yendo al campo de su familia. Era parte de su cotidianeidad en la infancia. Conocía de qué se trataba la actividad que dominaba los campos de la zona. Fue cuestión de atar cabos. “Nos hicimos vegetarianos hace unos veinte años y en un momento nos planteamos hacer nosotros nuestro alimento”. En otras palabras, dice, “queríamos cultivar acorde a como pensábamos”.
En ese tránsito, de descubrir la agricultura en su sentido original y profundo, como práctica social de vínculo con la tierra en procura de alimento, Willy empezó a escuchar hablar de agroecología. Comenzó a diversificar cada vez más la huerta, a aprender cómo potenciar y proteger los cultivos en base a la complejidad que naturalmente ofrecen las plantas sin tener que apelar a esos modelos que desde fines de los noventa habían transfigurado las postales de su zona.

Mientras apostaba en actitud quijotesca a sembrar y cultivar frutas y verduras con sus propias manos en tiempos de supermercado y comida empacada, vivir en un área fuertemente atravesada por el agro le permitía constatar la contracara de ese cambio en los patrones alimentarios. Los campos producían cada vez menos alimentos, empujados por un modelo que si históricamente miró hacia al puerto ahora directamente era una extensión de éste.


El ‘boom de las commodities’, con la soja a la cabeza, celebrado por empresas, fondos de inversión, gobiernos, grandes medios y empresarios varios tenía su correlato impresentable. “Se dejó la ganadería extensiva, volaron las taperas, los montes frutales, chiqueros y gallineros. Todo desapareció”, recuerda Willy de ese cambio que parecía el único destino posible. Hace veinte años atrás, la soja apenas pasaba las 100 mil hectáreas de este departamento cordobés, poco más del cinco por ciento de la superficie total. En la actualidad ya arrima al millón de hectáreas: más de la mitad de toda la geografía departamental, incluyendo áreas urbanizadas [1].
Para ser justos con la historia, había personas de a pie como Willy, algunos colectivos sociales y académicos que en ese entonces ya advertían de los terribles impactos sociales, sanitarios y ecológicos de ese modelo productivo, ahora indiscutiblemente a la vista. Desde las investigaciones científicas de agrónomos como el chileno Miguel Altieri o las denuncias locales del Grupo de Reflexión Rural eran múltiples las voces de alerta que parecían ahogarse frente a la parafernalia discursiva que vitoreaba la ‘Segunda Revolución de las Pampas’, como definió envalentonado el editor de Clarín Rural Héctor Huergo, acerca de este modelo de uso masivo de plaguicidas, deforestación a gran escala, y monocultivo destinado a la exportación.
“Salíamos a parar fumigaciones por 2002 y no entendían de qué hablábamos”, recuerda de esa resistencia que siempre fue acompañada de propuesta. “Nosotros queríamos recuperar saberes antiguos vinculados al campo, sumados a lo que se va conociendo ahora, como la biodinámica”. Con estos preceptos, durante once años, Willy y su compañera alquilaron un campo de dos hectáreas para hacer de ese imaginario una experiencia de vida. Con el paso de las temporadas,  pudieron llegar al terreno propio, adonde mantienen vigente la costumbre de sembrar semillas que hacen de la tierra un lugar más digno.

Alimento bueno, bonito y barato

El recorrido por la chacra es un aprendizaje intensivo de la inexplicable simplificación que impone la industria tanto en los campo como en las mesas. El 75 por ciento de los alimentos del mundo se basan en doce especies de plantas y cinco de animales [2]. Este lote agroecológico responde: formas y colores diversos, texturas y aromas de los más variados pueden convivir en un par de hectáreas y alimentar a la comunidad. A fin de cuentas de eso debiera tratarse la agricultura.

“Hacemos verduras de estación, siete variedades de tomate, tres pimientos dulces y dos picantes, berenjena, papa, zapallito verde, pepino, seis variedades de maíz, anco, rúcula, achicoria, acelga, poroto”, apunta Willy mientras explica cómo y cuándo siembra qué. La gama de colores la enriquecen los frutales: uva, durazno, pera, damasco y cereza. Agrega: “Siembro vicia para hacer abono verde, y también está el trigo, el centeno y la avena”.


La apuesta a la diversificación tiene además el valioso aporte de proteger especies nativas de estas geografías: “Tengo maíces llegados de Misiones, algunos de Jujuy y de otras regiones de Córdoba”. Un aporte inconmensurable en un mundo que en un siglo perdió tres cuartas partes de su diversidad genética a causa de la industrialización agrícola [3].
La propuesta de esta chacra se completa con nogales y almendras; gallinas ponedoras y una vaca lechera. “Casi la totalidad de lo que consume la familia sale de acá. Nosotros (Willy y Laura) somos vegetarianos, pero los chicos sí consumen algo de carne”, comparte en torno al proceso alimentario de sus hijos, que si bien fuertemente apuntalado por ellos, entiende debe decidirse de forma autónoma.
La tarea productiva no se agota en la dieta familiar. Lo que ofrece la chacra se convierte en “quince bolsones de verduras semanales a un precio accesible”, que rápidamente encuentran demanda en la comunidad local. Al alimento fresco y sano, suman un proceso artesanal de elaboración de harinas de maíz, trigo y algarroba. Willy en cooperación con otros agricultores de Córdoba mantiene la costumbre de cosechar la vaina de ese árbol nativo, que desde tiempos ancestrales supo nutrir a los habitantes de estas tierras.
La caminata por el campo da sus últimos pasos. Una visita al sector para el compostaje, la explicación de las distintas fases de elaboración de abonos naturales, un repaso por la infinidad de plantines que esperan ser distribuidos por el lote, y la visita a cada uno de los árboles frutales que esperan ser cosechados por los más pequeños de la familia. “Las primeras frutas de la temporada las van a sacar ellos”.


Hasta el final, una enseñanza

A continuación, la mateada bajo el alero de la casa. Con el sol que cruza los rostros de refilón, la charla se escabulle por recuerdos de esos primeros tiempos anarco-ecologistas. Irrumpe alguna anécdota sobre la circulación de documentos con críticas a los transgénicos en tiempos de redes sociales materiales, es decir de la carta y el boca en boca. Surge el saber haberse soñado algún día en familia, en una chacra, cultivando la tierra. Lejos de hacer culto a una visión romántica, acá hay sustancia trabajosamente modelada en base a creer que otra forma de entender la tierra y los alimentos no sólo era necesaria sino que era plausible de concretar. Willy reconoce que esta chacra, que devino en ejemplo para tantos, no fue tarea sencilla. Implicó tiempo y sobre todo, como en estos casos, mucha convicción. “Todo esto lo hicimos a pulmón”, enfatiza sobre esta tarea guiada por un imprescindible desenganche de los discursos dominantes, que rezan que el éxito de la agricultura sólo se mide en la rentabilidad de una cosecha.

“Lo convencional busca producir para tener ganancia en poco tiempo. Uno busca tener plantas y suelos saludables, personas más sanas. Son dos cosas muy distintas”.


Para Willy —aunque suene extraño y algo fuera de agenda en tiempos posmodernos— “la tierra es un organismo vivo, tiene vida”. Lo dice y entiende que es necesario expresarlo, sentirlo, reflexionarlo en lo más hondo del pensamiento. Sí, un razonamiento de lo más elemental ha perdido anclaje en el quehacer diario de estos tiempos auto-socio-destructivos. “Hay días que tengo una visión apocalíptica y pienso: ‘¿hasta cuándo va a aguantar la tierra?’”, comparte con cierto dolor, nostalgia de algo que ya no volverá a ser y algo de desazón. Pero enseguida, no tarde en ser fiel a su historia y aparece la propuesta: “Mientras tanto, uno aún trabaja para que la fertilidad del suelo se vea reflejada en las plantas, en el alimento; uno trabaja en mejorar este entorno para el bien común”.
Termina la charla. Se cierra el cuaderno del cronista. Un olvido. Una pregunta más. ¿Cómo se llama la chacra? “Anotá, ¡La libertad! Así se llama el lugar, y eso es la agroecología para mí. Elegir cómo vivir, cómo producir, cómo alimentarnos”.
*Por Leonardo Rossi para Conciencia Solidaria.

[1] En base a datos del Ministerio de Agroindustria de la Nación.
[2] ‘Las semillas en manos de los pueblos’ (Observatorio del Derechos a la Alimentación y a la Nutrición, FIAN, 2016).
[3] Id. 2.

jueves, 15 de junio de 2017

En ritmo con la naturaleza


El reloj de las flores

Toda planta tiene su propio bioritmo y los pétalos de sus flores se abren y cierran en determinados momentos del día es algo que observó el botánico sueco Carl von Linné (1707-1778) en el siglo XVIII.
Linné estudió las horas concretas en las que una flor se abría por completo y cuando se volvía a cerrar. Gracias a esta observación plantó un reloj floral en forma de esfera en su jardín. Él afirmaba que gracias a este reloj era capaz de dar las horas con un margen de error de sólo 5 minutos.
En 1745 este reloj se convirtió en uno mucho más grande que se plantó en el jardín botánico de la ciudad sueca de Uppsala. El descubrimiento de este reloj no fue simplemente un dato anecdótico. Los relojes de bolsillo o de pulsera en aquella época sólo se los podían permitir los ciudadanos más pudiente, así que ese reloj se convirtió en una herramienta importante para la población. Además las flores no sólo daban información acerca de las horas del día sino que predecían el tiempo.
El girasol, una planta con gran poder simbólico, sigue los movimientos solares como ninguna otra planta. Cada día vuelve a girar su cabeza de este a oeste y por la noche de vuelta hacia el este. Esta fluctuación flexible de la planta sólo le es posible durante su crecimiento. Cuando ha parado de crecer se queda mirando definitivamente al este.
En el arriate de flores circular Linné plantó para cada hora en punto un representante indicado del mundo vegetal, de tal manera que en cada una de las 12 divisiones crecía una flor característica que abre o cierra sus pétalos a esa hora del día. Era posible que una planta apareciera dos veces como por ejemplo la vellosilla que abre sus pétalos a las 8h de la mañana y las vuelve a cerrar a las 14h o la caléndula que abre sus pétalos a partir de las 9h y a partir de las 12h las vuelve a cerrar.

El reloj floral y su distribución

El reloj floral de Linné está dividido en dos partes. En el lado izquierdo se encuentran las plantas que se abren por la mañana entre:

• 5 y 6h: calabaza, amapola, achicoria
• 6 y 7h: crepis rubra, enredadera
• 7 y 8h: lirio de la hierba, nenúfar, tusílago, alquimia, hipérico
• 8 y 9h: anagalis, calta palustre, centaurea
• 9 y 10h: betónica silvestre, margarita, caléndula
• 10 y 11h: anémona de tierra, vinagrera, spergularia
• 11 y 12h: tigridia, cerraja, aizoácea

En la mitad derecha de la esfera de cifras se encuentran las plantas que se cierran pasado el mediodía entre:

• 12 y 13h: caléndula, petrorhagia
• 13 y 14h: anagalis, hieracium
• 14 y 15h: achicoria, diente de león, calabaza
• 15 y 16h: lirio de hierba, tusílago, hieracium rojo
• 16 y 17h: dondiego de noche, vinagrera, nenúfar
• 17 y 18h: amapola

Un final lo marca la onagra que al contrario de todas las demás flores se abre entre las 17 y las 18h, como una vela en la noche y así sigue el círculo.

Los insectos marcan el ritmo

¿Cuál es el reloj invisible, el bioritmo al que atiende el mundo vegetal? El hecho de que con los primeros rayos solares no se abran todas las flores al mismo tiempo tiene una razón de ser: garantiza un reparto equilibrado de insectos para la polinización. Los diferentes tiempos de floración significan un mejor abastecimiento con insectos, que son los que polinizan las distintas flores.
Los insectos son atraídos cuando las flores están completamente abiertas y se esparce el dulce aroma del néctar.
También los insectos sacan provecho de los "tiempos de apertura” graduales, pues no han de salir todos al mismo tiempo a la busca de alimento. Así se evita la competencia por las mejores fuentes nutritivas y las batallas en los prados. Este suave equilibrio entre flores e insectos, entre el dar y el tomar, nos da una visión acerca de la simbiosis entre el mundo vegetal y el animal y nos demuestra cuán importantes son los “tiempos correctos” en la naturaleza.
Si la polinización no se lleva acabo en el tiempo previsto, las flores no se cierran a la hora de siempre, sino que permanecen abiertas hasta la noche. Sin insectos el reloj floral se desequilibra y se “pasa de hora”. La reducción de la población de abejas como principales polarizadores de las flores tiene consecuencias en el reloj floral. Las plantas tienen entonces que compensar y derrochar mas energía para poder mantener sus flores abiertas tanto tiempo, hasta que llega la visita de los insectos. Aún no se tienen claras las consecuencias de todo esto en la generación de frutos y las cosechas.
El caso contrario también se puede dar, es decir, cuando la flor se poliniza muy temprano, se cierra y se considera un éxito de polinización.
Esta pues demostrado que la polinización de las plantas tiene unas claras consecuencias en la precisión del reloj floral, al igual que lo tienen la luz y la temperatura. También hay que tener en cuenta cambios regionales, ya que cada región  es climáticamente diferente y eso tiene consecuencias en la época de floración.

El “reloj interno" de las abejas

Muchas plantas no suministran néctar y polen durante todo el día, sólo a determinadas horas del día. Como la oferta varia según las horas del día y como cada planta tienen sus “Horarios de apertura”, para las abejas es importante memorizar esas horas para conseguir una buena cantidad de alimento.
El reloj interno de las abejas es genético. Estos insectos calibran su reloj según la posición solar y los campos magnéticos de la tierra. Así consiguen estar en sitio preciso a la hora óptima.

Las plantas como mensajeros meteorológicos

En las plantas no sólo se puede “leer” la hora, sino también el tiempo, ya que pueden predecir tanto sol como los chubascos. Muchos agricultores antiguamente se fijaban en irregularidades para realizar predicciones que luego pasaban de generación en generación. Aún hoy tienen su importancia si se tienen en cuenta cambios regionales y el desestabilizante cambio climático.

• La caléndula

Junto a sus propiedades como planta curativa, también es conocida como profeta meteorológico: si por la mañana aún está cerrada se espera tiempo malo o lluvia. Si está abierta, se espera buen tiempo. Su nombre en latín ya nos da pistas Calendula significa pequeño calendario. Como la caléndula florece durante muchos meses de mayo a noviembre, se la consideró símbolo de la inmortalidad.

• La carlina

También es conocida como planta meteorológica. Florece tarde, a partir de agosto, y entonces muestra esplendorosa sus plateados pétalos.

Para proteger su polen de la lluvia, mide la humedad ambiental y cierra a tiempo sus pétalos, de ahí que a partir de este hecho sea fácil hacer una predicción meteorológica.

• El verbascum

Esta planta ha cosechado desde la antigüedad fama de predictiva del clima a largo plazo. Pero para la predicción sólo es apropiada la de flores pequeñas, el gordolobo.

En los conventos se empleaba el estado de las flores para saber acerca de las cantidades de nieve que se esperaban en el invierno. El tiempo lo predicen con la punta de sus flores. Si la punta señala hacia el este el tiempo será bueno. Si señala hacia el oeste habrá mal tiempo.

Fragancia de las flores

Otro indicador de un cambio de tiempo es la fragancia de las flores. Hay determinadas plantas como la asperillo y la juliana o violeta de los jardines que huelen más intensivamente si el aire es húmedo y caluroso. Los abedules por su parte antes de que llueva emiten un olor especialmente espaciado; también las flores del tilo huelen más fuerte. El sentido de éste fenómeno es que las flores quieren atraer a la mayor cantidad posible de insectos para polinizar antes de que empiece a llover.



En ritmo con la naturaleza: el reloj de los pájaros

No hay un sonido más característicos de la primavera que el canto de los pájaros por las mañanas. Ser despertado por ellos es una manera mucho más agradable de entrar en el día que ser arrancado de las garras del sueño por un estridente pitido de despertador.
De forma parecida a lo que ocurre con el reloj de las flores, las voces de los pájaros también se oyen a diferentes horas. El concierto de los pájaros es dirigido por la salida del sol, los estímulos que reciben de su alrededor y la estación del año. A medida que se va acercando el verano, el canto es más tempranero. Su reloj biológico interior se corresponde con el ritmo de horas diurno, la migración, la muda, y determina el cortejo y la cría.
Pero no deja de ser curioso que no todos los pájaros empiezan a cantar puntuales a la salida del sol. Cada especie tiene su momento. Esto significa que los primeros cantos se oyen antes de la salida, cuando aún hay cierta oscuridad, y se van sucediendo hasta que sale el sol y después.
Es decir, los pájaros se han puesto de acuerdo, se han concertado para educadamente no cantar a la vez y ofrecernos un armónico concierto.
El canto de los pájaros sigue una serie temporal exacta. Se suelen encontrar representaciones gráficas de este reloj de pájaros en senderos de naturaleza. El siguiente listado muestra un reloj de sol de especies autóctonas y las horas a las que se puede oír cantar a lo largo de la salida del sol:

  • 90 minutos antes de la salida del sol: El colirrojo empieza el concierto.
  • 70 minutos antes de la salida del sol: El petirrojo se le une
  • 60 minutos antes de la salida del sol: El mirlo entra en escena.
  • 50 minutos antes de la salida del sol: El cuco despierta y le siguen:
  • 40 minutos antes de la salida del sol: El pinzón.
  • 30 minutos antes de la salida del sol: El mosquitero común 
  • 10 minutos antes de la salida del sol: El gorrión 
  • 5 minutos antes de la salida del sol: El carbonero común 
  • Casi exactamente cuando sale el sol: El estornino 
  • 5 minutos tras la salida del sol: La curruca capirotada 
  • 10 minutos tras la salida del sol: El jilguero
  • 30 minutos tras la salida del sol: El pico picapinos   

Y de nuevo por la tarde

En las horas centrales del día el canto de los pájaros se hace cada vez más débil hasta desaparecer. Al transcurrir la tarde se vuelve a hacer más perceptible y hasta la puesta del sol va aumentando.
Sólo algunas especies de pájaros cantan de noche y suponen una excepción: el ruiseñor, la alondra totovía y el carricero.
El reloj de los pájaros evidencia que éstos mantienen un orden a la hora de cantar y al final del día acaban su canto en la misma posición.
¿Pero cual es el motivo del concierto matinal de los pájaros? Se trata de cantos que marcan territorio y en primavera son especialmente intensivos. Sólo cantan los machos para atraer a las hembras y para mantener lejos a sus rivales. La meta es dar a conocer a las hembras su disposición al apareamiento y eso lo hacen con cantos a mayor volumen, de mayor intensidad y con mayor frecuencia.
Es determinante el volumen. Cuanto más alto cante el macho, en mejor estado físico parece hallarse y más posibilidades tiene de ser elegido por una hembra.
Un determinado repertorio de estrofas y las variaciones de cante también tienen un efecto de atracción de las hembras y junto con el volumen de canto aumenta la protección del territorio.
Los pájaros jóvenes aprenden el canto intentando imitar a los pájaros adultos. Puede tardar hasta 100 días hasta que dominan las canciones y con ello aprenden el “lenguaje”.

Los pájaros en el ritmo de la gran ciudad 

Los investigadores han descubierto que la vida en la ciudad cambia el ritmo biológico de los pájaros. La luz y el ruido de la gran ciudad influencia el comportamiento de canto y el reloj interno.
Para poder competir con el ruido imperante algunos pájaros aumentan mucho el volumen de su canto o echan mano de soluciones creativas. Algunos se convierten el auténticos gritones y otros cambian su ritmo de canto natural.
Por ejemplo, los ruiseñores aumentan exponencialmente el volumen de su canto en la ciudad si se comparan con los de campo. Por la mañana, cuando comienza el tráfico, gritan contra el ruido lo que les supone un esfuerzo titánico.
De forma similar sucede con el carbonero común. En la ciudad silban mucho más alto, más rápido y durante menos tiempo que en el campo. Apuestan por frecuencias más altas y disminuyen el tiempo de pausa entre canto y canto para distinguirse de las bajas frecuencias, el retumbar y el rugir de la ciudad.
El canto por naturaleza suave del petirrojo no es apropiado para competir con el ruido de la ciudad. Él ha desarrollado otra táctica para hacerse oír: cantar por la noche. El petirrojo de la ciudad se convierte en ave nocturna cuando por la naturaleza no lo es. Eso significa que goza de menos hora de sueño y fases de regeneración, así como más estrés.
También el mirlo cambia su reloj interno en la gran ciudad. Los mirlos urbanitas tienen de promedio 40 minutos más de actividad que su congéneres de campo y su día por tanto también empieza antes. Esto significa que su reloj interno corre más rápido y es más susceptible de error que el de los mirlos campestres.
La evolución de los pájaros en la ciudad se lleva a cabo en una especie de cámara rápida. Con esta estrategia se pueden adaptar a la vida ruidosa y de gran luminosidad de las grandes urbes. Por tanto la vida urbana supone, al igual que para el ser humano, un gran factor desencadenante de estrés. Pero a diferencia del ser humano, los pájaros no pueden cerrar las ventanas dobles y aislarse por un tiempo del ruido continuo.
Tanto en la ciudad como en el campo no debemos dejar de prestar atención a la llamada de la naturaleza y escuchar los cantos de los pájaros a lo largo del día, y podemos disfrutar identificando cada canto con el pájaro que lo emite.

http://www.elcorreodelsol.com/articulo/en-ritmo-con-la-naturaleza-i
http://www.elcorreodelsol.com/articulo/el-reloj-de-los-pajaros-los-cantos-que-despiertan-en-las-primeras-horas-de-la-manana

domingo, 25 de diciembre de 2016

Cómo Construir un Pozo Canadiense: Un Sistema de Climatización que Utiliza la Energía del Subsuelo



Los Pozos Canadienses, también conocidos como Pozos Provenzales (por su implementación en la región Francesa de Provenza).

En Canadá se implementaron para su uso en invierno y en Provenza para el Verano.

Aunque más interesante que esto es el hecho de que el mismo sistema funcionan tanto para invierno como para el verano.

Los principios del sistemas de los Pozos Canadienses son muy simples:

  • Se aprovecha el calor que acumulado en el subsuelo, bajo tierra. Sabido es que a 2m de profundidad la temperatura oscila entre entre 18º C- 24º C.
  • Lo que se busca es aprovechar esta temperatura acumulada en el subsuelo y hacerla ingresar al interior de la casa.
  • Para esto se construyen un “intercambiador de calor”, que no es más que una sistema de tubos enterrados que conducen el aire del exterior al interior de nuestra casa.
  • La idea es hacer que el aire exterior (ya sea mayor o menor que la del subsuelo) ingrese al sistema de tubos enterrados y “adquiera” la temperatura del subsuelo y luego hacerlo ingresar a la vivienda.

Si por ejemplo, asumimos que la temperatura del subsuelo es de 15º C y en verano tenemos una temperatura de 36º C en el exterior podremos ingresar a nuestra casa una temperatura de 21º C.

Por el contrario, si en invierno tenemos una temperatura de 6º C en el exterior podremos tener en nuestra casa una temperatura también de 21º C.


Parar construir un pozo canadiense hay que empezar por el subsuelo.

El subsuelo tiene una capacidad calorífica alta. Esto quiere decir que  EL SUELO ES UN BUEN ACUMULADOR DE CALOR.

El subsuelo, a su vez, tiene una baja conductividad térmica, lo que hace que la penetración del calor o su enfriamiento sea lento.

Por eso (y entre paréntesis) construir casas de tierra es eficiente desde el punto de vista térmico.

Pero volvamos al subsuelo…

Debido a su gran masa, lo suelos tienen una “estabilidad térmica” a lo largo del año, lo que evita los picos de frío y de calor.

Es decir, que cuando en el ambiente exterior hace calor el subsuelo se mantiene con temperaturas frescas y cuando en el exterior las temperaturas son bajas el subsuelo se mantiene más templado que el exterior.

Pero dicha estabilidad no es siempre la misma. De hecho la temperatura del subsuelo va en aumento en relación a su profundidad.

Se estima que en torno a los 10 o 15 metros de profundidad la temperatura es prácticamente constante a lo largo del año.

En una profundidad del orden de los 2 metros, es posible tener temperaturas adecuadas consideradas confortables para una casa. Temperaturas que oscilan entre los 18º y 24º C.

Esta característica, la de “almacenamiento térmico” del subsuelo, es la  que aprovechan los pozos canadienses.

Aprovechar la energía contenida en el subsuelo es hecharle mano a una fuente de energía natural , renovable y que esta aún muy poco aprovechada.

Esta fuente de energía se conoce como ENERGÍA GEOTÉRMICA. Que es, finalmente, la energía de la Tierra.

Distintos tipos de suelo y su conductividad térmica

Cada tipo de suelo tendrá un comportamiento térmico diferente dependiendo de sus caracteristicas.

Pero ademas de su comportamiento térmico, los diferentes tipos de suelos harán más o menos factible la construcción de un pozo canadiense para tu casa.

Un suelo rocoso hará mas trabajoso y costoso la implementación de estos sistemas.  El nivel freático de los suelos (presencia de agua) también condicionara la viabilidad e implantación de estos sistemas.

Pero lo mas critico será el tipo de material geológico que tenga el suelo ya que esto condiciona la conductividad térmica de dicho suelo.

Y como lo hemos dicho, necesitamos suelos de baja conductividad térmica, con el fin de que la penetración del calor o su enfriamiento sea lento.

La conductividad térmica de los suelos depende de su porosidad y grado de saturación.

Por ejemplo, los suelos granulares que contienen arcilla o limos presentan un grado mayor de conductividad térmica que suelos arenosos.

Por otro lado los suelos arenosos limpios tienen  una baja conductividad termina cuando están secos, pero alta cuando están saturados.

La presencia del agua tiene una fuerte influencia en las propiedades térmicas del suelo, incluyendo la conductividad térmica y capacidad de calor del suelo.

Es importante (antes de plantearte la idea de construir un pozo canadiense), encargar un estudio de suelo que permita hacer una “clasificación del suelo según su conductividad térmica”.

#1. El punto captación de aire y los filtros


Como el esquema lo muestra, es el punto donde se capta el aire para que ingrese al sistema.

Hay 2 consideraciones importantes a la hora de diseñar y construir el punto de captación de aire.

  1. Evitar el ingreso de gas radón al sistema.

    El gas radón se genera de forma natural en la corteza terrestre y con mayor intensidad en zonas volcánicas. En altas dosis, el gas radón puede ser nocivo para la salud.

    Como es más pesado que el aire, el el gas radón tiende a acumularse en zonas bajas y donde no hay circulacion de aire.

    Es por esta razón que el punto de captación se eleva del suelo y se privilegia su ubicación en zonas donde haya una buena circulacion del aire.

    Para evitarlo se sugiere que el punto de captación de aire se ubique por lo menos entre 1 y 1,5 m sobre el nivel del suelo.
  2. Evitar el ingreso de insectos o animales al sistema

    Es importante proteger el punto de captación de aire del ingreso de insectos, roedores o cualquier animal que pueda hacer un nido o depositar sus excrementos y así contaminar el sistema.

    Para evitar esto, la inclusión de una rejilla o el uso de filtros especiales para tales fines evitara el ingreso de cualquier insecto o animal no deseado al sistema.

Los filtros son los  encargados de purificar el aire que entra al sistema, evitando la entrada de polvo y suciedad al interior de los conductos.

#2. El intercambiador de calor: Los tubos enterrados


Los tubos que irán enterrados en el suelo son los encargados de transferir el calor del subsuelo al aire que circulara en los tubos.

Algunas de las caracteristicas que deben presentar estos tubos son:

  • Deben de ser impermeables.
  • Resistentes a la presión y deformación del terreno.
  • Deben ser anticorrosivos.
  • Deben tener una buena conductividad térmica es decir que permitan dejar pasar el calor de la tierra al aire que está circulando en los tubos. 
  • Es importante que la tubería tenga una leve inclinación. Esto en el caso de que se produzcan condensaciones y acumulación de agua al interior de los tubos.

La inclinación evita que estas aguas se acumulen y las lleva a un punto donde puedan ser drenadas a terrenos natural

No considerar la inclinación en las tuberías ni tampoco filtros puede hacer funcionar de manera deficiente el sistema. La acumulación de polvo con materia orgánica y humedad daría lugar a la proliferación de hongos y bacterias.

El diseño del intercambiador puede ser de diversas maneras, adaptándose al terreno disponible, los requerimientos térmicos, el tipo de suelo, la potencia del elemento que succiones el aire, etc.

#3. El pozo de drenaje

El agua que se ha condensado al interior de las tuberías, debe ser llevado a un pozo de drenaje donde, finalmente, es eliminada del sistema.

Es clave contar con este pozo para evacuar las eventuales aguas en las tuberías, además de facilitar el monitoreo y limpieza de las tuberías.



#4. El impulsor de aire

El aire que este en las tuberías va a necesitar de un elemento que lo impulse y lo haga circular e ingresar a la casa.

Para ello se podrá optar por elementos activos (mecánicos) como un ventilador o extractor de potencia adecuada que succione el aire de las tuberías y lo haga circular.

El aire atemperado de la tubería, se puede conectar al sistema de ventilación de la vivienda. En este caso la salida del pozo se conecta a la toma de aire del mismo.

También es compatible su uso de otros sistemas de climatización.

¿Cuán eficientes son los pozos canadienses?

Evaluar si vale la pena construir un pozo canadiense va a depender de varios factores, como el clima local, el tipo de suelo, las necesidades que se quieren cubrir, etc.

Es importante saber que los pozos canadienses son mas eficientes para la refrigeración en verano que para calefaccionar tu casa en invierno.

Como sistemas de refrigeración pueden llegar, perfectamente a sustituir a los convencionales sistemas de aire acondicionado.

En invierno, los pozos canadienses pueden resultar insuficientes como única fuente de calefacción de una vivienda por lo que eventualmente se debería de contar con una fuente adicional.

No obstante el sistema ofrece un considerable pre-calentamiento del aire, lo que supone un ahorro de energía y dinero ya que el salto térmico que tendrá que cubrir el sistema de climatización artificial será menor que si no estuviera el pozo canadiense.

Conclusiones

¿Que es un pozo canadiense? Es un sistema que aprovecha la temperatura del subsuelo generando un “intercambiador de calor” (sistema de tubos enterrados) que reduce la temperatura del aire exterior en verano y la aumenta durante el invierno, para luego hacerla ingresar a nuestra casa.
 Algunas de sus ventajas son:

  • Se requiere de una inversión mucho menor que un sistema de climatización convencional. Ademas si la instalación se hace al momento de la construcción, los costos se reducen mucho mas.
  • Su funcionamiento requiere de muy poco gasto energético
  • El mantenimiento del sistema es simple y reducido.
  • Es un sistema de climatización natural y ecológico.
  • Es sistema muy que contribuye a la salud de las personas ya que mantiene un nivel muy bueno de renovación de aire y un grado de humedad saludable al interior de la casa.
  • La conductividad térmica del suelo es el factor limitante clave a tener en cuenta en el diseño de un pozo canadiense. Para esto se debe de clasificar el suelo según su conductividad térmica.
  • A pesar de la simpleza de los principio de un pozo canadiense, se debe de contar con el apoyo de profesionales especializados para el diseno, cálculo y construcción de un pozo canadiense y así garantizar el correcto funcionamiento del sistema.
  • Y para terminar, y pensando en aquellos que les gustaría profundizar mucho más en el tema y sobre todo aprender a calcular un pozo canadiense, me gustaría compartir una tesina muy completa sobre los pozos canadienses.


martes, 29 de noviembre de 2016

Biodigestor, una propuesta sustentable en áreas rurales.

Un biodigestor es un contenedor hermético que permite la descomposición de la materia orgánica en condiciones anaeróbicas y facilita la extracción del gas resultante para su uso como energía.
El biodigestor cuenta con una entrada para el material orgánico, un espacio para su descomposición, una salida con válvula de control para el gas (biogás), y una salida para el material ya procesado (bioabono).
La temperatura es muy importante para la producción de biogás, ya que los microorganismos que realizan la biodigestión disminuyen su actividad fuera de estas temperaturas. La temperatura en la cámara digestiva debe ser entre los 20º C y 60º C; para optimizar el tiempo de producción es deseable mantener una temperatura entre los 30º C y 35º C.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Eco Enzima:Limpiador casero, ecologico y natural

¿Que es una eco-enzima? 

Eco Enzima es una solución compleja producida por la fermentación de: los residuos frescos de la cocina (cáscaras de frutas y verduras), el azúcar (azúcar moreno, azúcar moreno o melaza de azúcar) y agua. Es de color marrón oscuro y tiene un fuerte olor femetnado aci-dulce. Enzima Eco es un líquido de usos múltiples y sus numerosas aplicaciones incluyen:  usos en los hogares, la agricultura, crianza de animales y muchas otras áreas.

Eco - enzima es desarrollado por el Dr. Rosukon de Tailandia. El Dr. Rosukon ha participado activamente en la investigación de la enzima durante más de 30 años y propone a la gente a hacer la eco enzima en el hogar para aportar algo en la lucha contra el calentamiento global.
 
¿Como hacer la Eco enzima paso a paso?

 Todo lo que necesita es un recipiente hermético de plástico, azúcar (azúcar moreno, melaza de azúcar o azúcar moreno), y un poco de agua.



 Para preparar esta receta requieres de un recimiente de plástico dado que se necesita que sea flexible por la reacción quimica de la fementación, por ello NO utilice recipientes de vidrio o de metal que no permiten la expansión causada por gas liberado durante el proceso de fermentación de la enzima.

Despues de diluir el azúcar en el agua, añada su basura de la cocina. Utilice sólo cáscaras de frutas y verduras. Evite la comida cocida grasosa o aceitosa y residuos de pescado o carne. Para hacer que la enzima tenga un aroma fresco puede añadir lacascara de naranja o cáscara de limón.  

Deje algo de espacio del aire para la fermentación y asegúrese de que el recipiente es hermético.

     Durante el primer mes, los gases se liberan durante el proceso de fermentación, por ello hay que abrir la tapa ligeramente para liberar la presión acumulada en el recipiente para evitar la ruptura.
 

  • Empuje las sobras que flotan hacia abajo de vez en cuando.  
  • Coloque en un lugar fresco, seco y bien ventilado.  
  • Evite la luz solar directa. 
  • Deje fermentar durante al menos 3 meses antes de su uso.  
  • Filtrar y está listo para su uso.


 Antes de deshacerse de las sobras y cascaras de frutas o vegetales, recuerde que puede convertilos en una solución de eco-enzima con usos múltiples pues, es un excelente ayudante del hogar, purificador de aire, limpiador de lavado de automóviles e incluso fertilizantes orgánicos. Este limpiador casero es fácil de hacer puesto que viene de residuos frescos de la cocina y tiene un costo insignificante, como resultado obtendremos una solución polivalente eficaz, útil y beneficiosa para el medio ambiente.

Cada vez que elegimos para utilizar productos de limpieza a base de sustancias químicas, se está contaminando el agua subterránea, los ríos y el ecosistema circundante. Productos de limpieza convencionales contienen fosfatos, nitratos, amoniaco, cloro y muchos otros productos químicos nocivos. Los efectos acumulados de estos productos químicos que se liberan de cada hogares contamina el medio ambiente.


  • No utilice recipientes de vidrio o de metal que no se pueden expandir.
  • La basura utilizada para la fabricación de enzima no incluye papel, plástico, metal o materiales de vidrio.
  • Evite los residuos de comida, pescado o carne cocinados con aceite. Para que la enzima huela a fresco aroma, añadir la cascara de naranja o la cáscara de limón, etc
  • El color ideal de la enzima eco es de color marrón oscuro. pero si resulta negro, añadir la misma cantidad de azúcar para iniciar el proceso de fermentación de nuevo.
  • Si usted no ha reunido suficiente de residuos de cocina, es posible llenar el recipiente de forma gradual. El período de fermentación 3 meses a partir del día de colocar el último lote de residuos de cocina.
  • La eco enzima no caduca pues cuanto más tarde, mejor se pone. No lo guarde en el refrigerador.



Jardinería o la agricultura: los insecticidas naturales, herbicidas, pesticidas y fertilizantes orgánicos. Se puede utilizar para estimular la hormona de la planta para mejorar la calidad de las frutas y verduras, y para aumentar el rendimiento del cultivo. Rocíe en la tierra de forma continua durante 3 meses para mejorar la calidad del suelo.


Ahorra en detergente doméstico. Para lavar platos, detergente para la ropa etc: uso de la enzima para multiplicar y reducir los residuos químicos.

Ratio = 1 parte de enzima: 1 parte de detergente / limpiador: 10 partes de agua

Limpieza de suelos: Añadir 30 ml (2 cucharadas) de enzima para moping agua. Para limpiar y esterilizar.

Cuidado del vehículo: Añadir 30 ml (2 cucharadas) de enzima para el tanque de agua para reducir la temperatura del coche.

Traducido de: http://www.justlifeshop.com/turn-garbage-into-enzyme/

RECETAS CASERAS PARA HACER FERTILIZANTES ECOLÓGICOS

Éstas prácticas favorecen las cosechas en gran medida pues les aportarás nutrientes de primera calidad y naturales como enzimas o proteínas. Además favorecen la flora intestinal de la planta.
Aquí veremos algunas recetas caseras que sirven para hacer fertilizantes ecológicos:

Solución rica en Potasio (floración y fructificación)
  • 3 cáscaras de plátano
  • 1 litro de agua
  • 2 cucharadas de azúcar
  1. Hervir durante unos minutos, colar y diluir en agua a razón de 1 a 2. 
  2. Aplicar semanalmente en forma de riego.
Aporte de Fósforo (floración y fructificación)
  1. Agregar cenizas de madera previamente diluídas en agua
Preparado de frutas, verduras y pasto (fertilizante líquido)
  • 3 kg de restos de frutas, verduras y pasto
  • 500 gr de azúcar
  1. Ponerlos en un balde y dejarlos fermentar por 7 días (Los restos deben ser trozos pequeños). Se formará un lixiviado en la parte inferior del balde con olor a alcohol debido a la fermentación este lixiviado se debe diluír a razón de 100 cc en 2 litros de agua.
Aporte de calcio
Este servirá si el suelo realmente es muy ácido, casi no es usado porque es muy raro alguna falta de calcio en las plantas 
  • 5 cáscaras de huevo
  • Litro de agua
  1. Dejar remojar las cáscaras durante un día. El agua resultante se puede emplear a modo de riego para las plantas y aportar calcio. Puedes aplicarlo cada dos semanas.
Café
  • Un pozo de café
  • Un litro de agua
  1. Dejar el café durante un día en un litro de agua. Usar la solución para regar las plantas. Ésta dará un aporte de nitrógeno, fósforo, potasio y cobre. Recuerda usarlo con medida, pues el café puede ser muy fuerte para las plantas en exceso.
Agua de verduras
  1. Para esto sólo requieres usar el agua que empleas para hervir las verduras. El único requisito es que no hayas usado sal. El agua restante de la cocción puede ser benéfica para los cultivos. Sólo recuerda no usarla en los cultivos que tengan las verduras que herviste.
Si dejas los restos sólidos en el huerto o las jardineras que alojan tus plantas, debes tener cuidado y cubrir con algo extra pues éstos son favoritos para animales indeseados como las ratas.



https://proyectogreenbe.org/2010/11/17/recetas-caseras-para-hacer-fertilizantes-ecologicos/

lunes, 25 de julio de 2016

La luna, la agricultura y la huerta

La fuerza gravitatoria de la luna influye en la savia de las plantasafectando a la fotosíntesis, la germinación de las semillas, a los movimientos para que ésta ascienda o descienda desde las raíces hasta la zona más superior. Por ejemplo, se asocia la fase entre cuarto creciente y luna llena al punto máximo de concentración de savia en la zona superior de las plantas; el plenilunio afecta en un mayor desarrollo de la planta en cuanto a su altura, y durante la luna nueva y la menguante en las raíces hay más concentración de savia. Es conocido que la luna en posición ascendente tienen mayor influencia sobre la savia que en la descendente.
Para saber si la luna es ascendente o descendente sólo debemos observarla en dos días sucesivos. El primer día observaremos la luna y tendremos una referencia con respecto a la altura de ésta (por ejemplo un edificio) y al día siguiente, pero esta vez dos horas más tarde, volveremos a observar la altura de la luna. Si está más baja que el día anterior entonces la luna estará en fase descendente y estaría en fase ascendente si la luna estuviera más alta.
Para identificar las fases de la luna es sencillo. Podemos distinguir cuatro fases: luna llena (la luna se ve un círculo blanco), luna nueva (la luna está totalmente negra), cuarto menguante (cuando la luna forma una C) y cuarto creciente (uniendo las dos puntas se forma la letra D).
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Fases lunares y el huerto

Luna llena
En esta fase puede haber un aumento de las plagas. Además la savia se encuentra principalmente concentrada en el follaje de la planta, es por eso que crece más rapidamente el follaje, aunque hay menos fructificación que en otras fases lunares.
Luna creciente
Durante esta fase la savia asciende desde las raíces hasta la parte superior de la planta. Si siembras durante esta fase el desarrollo será más rápido, en concreto, el follaje crecerá mucho más que las raíces. Por eso sería buena idea favorecer el desarrollo de éstas. También es más común que las plantas sean menos resistentes a las enfermedades o plagas.
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Luna nueva
Durante esta fase está recomendado llevar a cabo labores como el control de adventicias, eliminando aquellas plantas que no deseemos en nuestra huerta, además llevaremos a cabo otras tareas de mantenimiento de los cultivos.
Luna menguante
Durante la luna menguante notaremos que la planta tiene más esplendor, y tanto es así que tiende a fructificar mucho más. Es un periodo en el que la savia desciende hacia las raíces.
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Labores de la huerta para cada fase lunar

Abono:
  • Para plantas con una raíz superficial el mejor momento para abonar es de luna creciente a luna llena
  • Si las plantas poseen raíces profundas abonaremos de cuarto menguante a luna nueva
Reproducción de las plantas:
  • Por esquejes e injertos: las etapas entre cuarto creciente y la luna llena son más beneficiosas porque los esquejes brotan mejor y en cuanto a los injertos, se evitan los problemas por infecciones y facilita la cicatrización.
  • Germinar semillas: los mejores momentos son en cuarto creciente y luna llena
Riego:
si queremos favorecer que las plantas tengan más frutos y más flores, deberemos restringir los riegos durante la luna llena y el cuarto creciente.
Poda:
para evitar que la planta o árbol pierda savia, está recomendado podar durante luna menguante. Y para facilitar que vuelvan a volver a brotar es mejor podar entre luna nueva y luna creciente. Si queremos que los árboles desarrollen más el follaje tendremos que podarlos en luna nueva. En casos en los que queremos reducir el desarrollo del follaje para favorecer la fructificación debemos podar durante la luna llena o el cuarto menguante. En términos generales, si queremos que las plantas o árboles den más frutos podaremos en cuarto creciente, y si queremos reducir el crecimiento podamos en cuarto menguante.
Plantas espontáneas o no deseadas:
Si queremos eliminar plantas espontáneas (mal llamadas malas hierbas), es mejor hacerlo entre luna llena y cuarto menguante.
Siembra:
  • Las plantas o árboles de fruto se siembran en cuarto creciente, a excepción de las que se espigan que se siembran en cuarto menguante.
  • Las plantas o árboles que cultivamos por sus flores o semillas las sembraremos en cuarto menguante.
  • Es aconsejable sembrar entre luna creciente y luna nueva aquellas plantas que crecen y fructivican sobre la tierra, y entre cuarto menguante y luna nueva las plantas que fructifican bajo tierra.
  • Las semillas que tardan más en germinar se siembran en cuarto menguante.
  • Las semillas que germinan pronto se siembran en cuarto creciente.
Cosechar hojas, semillas y flores:
Si las vamos a secar es mejor cogerlas entre la luna menguante y la luna nueva. Si se ven a usar en el momento las cogeremos entre luna creciente y luna llena.

http://www.ecoagricultor.com/fases-lunares-huerto/

miércoles, 15 de junio de 2016

INJERTOS Y PORTAINJERTOS

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https://drive.google.com/file/d/0BxcMKI4HAgEJV3NaZV96S25meVk/view?usp=sharing
1.-EL INJERTO

El injerto es una asociación entre dos plantas distintas, unidas de tal modo que puedan continuar se desarrollo posterior como una única planta. Para ello se escoge una yema (injerto de yema) o un brote (injerto de púa) procedentes de una planta y se introduce en otra (patrón), con el fin de que establezcan una unión permanente.
Una vez soldadas cada una conserva sus características hereditarias. El injerto dará lugar a la parte aérea de la nueva planta, mientras que el patrón aporta el sistema radicular.
El injerto se lleva a cabo mediante cortes que se realizan en el patrón para que reciba al injerto, con el fin de que entre ambos se produzca la unión con las células que estén en contacto, formando un callo de cicatrización.
Para que se produzca la unión entre ambos tienen que darse ciertas condiciones, unas son internas, que dependen de la naturaleza de la planta que se unen (la unión es mejor entre parientes más próximos), otras externas, que dependen del ambiente en donde se desarrolla la nueva planta.

2.-CONDICIONES INTERNAS PARA INJERTAR

Para que se produzca una unión permanente entre dos órganos vegetales tiene que existir una armonía de forma y de funciones entre los tejidos que se ponen en contacto. Para que se origine un tejido conductor por donde circule con normalidad la savia es preciso que el patrón y el injerto tengas vasos de un diámetro parecido y que tengan una constitución similar. Ello requiere que las plantas que se unan tengan un parentesco muy próximo.
Un injerto entre plantas de la misma variedad es seguro, y en plantas de la misma especie prácticamente también. Injertos realizados entre plantas del mismo género, pero especies diferentes se logran en unos caso y en otros no, ejemplo el injerto entre especies del género citrus ( naranjo, limonero, etc) se logra con facilidad, sin embargo especies del género prunus (peral, manzano) es más difícil.
A veces se consigue injertar especies cuyo parentesco es únicamente la familia, como ocurre con el tomate (Lycopersicum esculentum) y la papa (Solalum tuberosum), que pertenecen ambos a la solanáceas.
Además para que se produzca la unión tiene que haber un contacto íntimo entre los tejidos vivos, de ambas partes, sus cambium tienen que coincidir. A veces pueden darse incompatibilidades después de soldado el injerto, debido a diferentes circunstancias, por lo cual las exigencias de ambos tienen que ser parecidas.
La época de realizar los injertos al aire libre es normalmente cuando se inicia el movimiento de la savia y cuando éste está decayendo. Es decir, marzo y septiembre-octubre, respectivamente.
En cuanto a los tipos de injertos son muy variados, siendo unos métodos más aconsejables que otros para determinadas plantas o para la época en que se realicen.

INJERTOS DE PÚA 

1. Injerto inglés o de lengüeta
2. Injerto de tocón de rama
3. Injerto de estaca lateral subcortical
4. Injerto lateral en cuña en Coníferas
5. Injerto de hendidura simple
6. Injerto de hendidura doble
7. Injerto de corteza o de corona
8. Injerto de aproximación
9. Injerto de puente

INJERTOS DE YEMA 

1. Injerto de escudete o yema en T
2. Injerto de parche
3. Injerto de astilla o injerto de chip

1. Injerto de escudete o injerto de yema en T 
El injerto de yema en T o de escudete es el más utilizado para producir árboles frutales. Se injertan yemas de variedades de árboles sobre patrones obtenidos de semilla (principalmente) o bien, patrones obtenidos de estacas.
Por ejemplo, se emplea este método en los viveros para obtener árboles de:
Almendro
Cerezo
Naranjo,
Limonero,
Mandarino
Melocotonero
Nectarina -
Manzano -
Peral
En ornamentales es el método para injertar los Rosales.
• Se obtienen altos porcentajes de prendimiento.
• Se hacen desde primavera a otoño, es decir, cuando la corteza del patrón se pueda despegar con facilidad y el árbol esté en crecimiento activo, fluyendo savia.
 • El injerto de los cítricos y los rosales típico se hace entrada la primavera y la yema brota el mismo año. Si se hace en verano, se llama "a ojo durmiente", es decir que el escudete agarra pero la yema no brota hasta la primavera del año que viene.

Pasos a seguir
Sobre el patrón, que puede tener de 5 a 25 cm. de diámetro, se le hace un corte vertical de 2-3 cm. y luego otro horizontal en forma de "T”.
A la variedad se le saca la yema (ver foto superior). Para ello, se coge la rama con fuerza, se pone el dedo encima de la yema, se aprieta con fuerza hacia dentro y se gira. Si lleva hoja, córtala para disminuir la transpiración del escudete (ver foto superior).
Luego se despega la corteza con el cuchillo y se insertar la yema hasta emparejar los 2 cortes horizontales. Los cambiums respectivos se ponen en contacto en estos cortes horizontales.
Por último, se ata el injerto con cinta plástica transparente o rafia, dejando que asome un poco el trozo de pecíolo y la yema.
No es necesario encerarlo (ni ningún injerto de yema).
Se desata a los 15 ó 20 días aproximadamente si ha agarrado. Si se deja mucho tiempo atado se pueden perder por quedar ahogados una vez brotados.




2.-Injerto de parche 
• Es más lento y difícil que el injerto de yema en T, pero se usa con éxito en especies de corteza gruesa como el Nogal, en los que el de T va mal.
• La época mejor es a finales de verano o principios de otoño. También se puede en primavera, pero no es la ideal. La corteza del patrón se pueda despegar con facilidad y el árbol está en vegetación, fluyendo savia. Se puede insertar con éxito en patrones de hasta 10 cm. de diámetro.

Pasos a seguir
Se extrae del patrón un parche rectangular de corteza de unos 2,5 cm. de ancho.
Se extrae de una rama que no deberá tener mucho más de 3 cm. de diámetro.
La yema en forma de parche rectangular debe tener las mismas medidas que el recuadro abierto en el patrón, es decir, unos 2,5 cm. de ancho para que encaje perfectamente.
Es importante sacar el parche con un pequeño núcleo de madera que debe quedar dentro de ella si se quiere lograr el prendimiento.
Se debe insertar de inmediato, por lo que el patrón debe estar preparado previamente.
Del contacto preciso de los bordes de una y otra parte depende el prendimiento.
Se ata con cinta de injertos o rafia. No es necesario encerarlo (ni ningún injerto de yema).
Se desata a los 15 días aproximadamente; agarran rápidamente. Si no se desatan se pueden perder por quedar ahogados una vez brotados.



3.- Injerto de astilla o injerto de chip 
• Este tipo de injerto se hace en primavera, cuando el patrón y el injerto están en pleno crecimiento. También en verano, pero en este caso la yema no se desarrollará hasta la primavera siguiente.
• Es un método de injerto muy bueno para higueras y otros ficus. También sirve para cualquier árbol o arbusto de madera blanda.

Pasos a seguir
En primer lugar, se hace un corte pequeño en el patrón en forma de lengüeta y luego otro corte de arriba a abajo de unos 3 ó 4 centímetros.
El escudete con madera o chip debe ser de madera tierna del mismo año, o sea, que aún no esté lignificada del todo.
El chip debe tener la misma forma exacta del corte que hemos hecho en el patrón.
A continuación se coloca el chip en el corte del patrón, ajustándolo perfectamente para que coincidan las capas.
Seguidamente se ata el injerto con cinta plástica transparente o con rafia de injertar. No se encera.
Cuando los brotes del injerto midan 10 ó 15 cm. se corta el patrón por encima del injerto. Rebaje del patrón Inserción del "chip" Atado del injerto Yema brotada


INJERTOS DE PÚAS 

1.- Injerto inglés o de lengüeta 
• Este tipo de injerto se hace en tallos finos, de 2 centímetros de diámetro como máximo (0,5- 1,5 cm. es lo normal).
• Es preferible que el patrón y la púa tengan el mismo diámetro. Si la púa es considerablemente más delgada que el patrón, la púa hay que colocarla desplazada a un lado, no en el centro, como se puede ver en el dibujo de la izquierda abajo.
• Se hace a mediados o finales de invierno, es decir, cuando la púa está en reposo (sin hojas). • La púa se prepara a partir de una ramita de 1 año de edad, cortando un trozo de 7 a 12 cm. de longitud y de un diámetro máximo de 2 centímetros. Deberá llevar 2 ó 3 yemas de madera. Como si fuera una estaquilla.

Pasos a seguir
Se hace un corte en bisel, tanto en el patrón como en la púa, y sobre ese mismo corte, se le da otro a ambos elementos, obteniéndose las lengüetas (ver dibujos).
Patrón y variedad se ensamblan por las lengüetas, debiendo quedar en contacto el cambium de ambos.
Este es el secreto. Hay que poner en contacto los cambiums de las dos piezas, si no, no prenderá. Si se pone sólo un poquito en contacto, fracasa.
Se amarra bien con rafia o con cinta adhesiva especial para injertos y se encera todo para protegerlo de la desecación.
No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Si los desatas demasiado pronto, el tejido de unión es muy tierno y escaso y se seca cuando parecía que ya estaba brotando.
Mantener la atadura más tiempo del recomendado también es perjudicial, ya que estrangula al injerto por dificultar el paso de la savia.

 Resultado de imagen para injerto ingles o lengueta


2.- Injerto de tocón de rama 
• Este método es útil para injertar ramas que son demasiado gruesas para el injerto inglés, pero no lo suficiente para ser injertadas por otros métodos, tales como el de hendidura o de corteza.
• Para este tipo de injerto los mejores patrones son ramas de alrededor de 3-5 cm. de diámetro.
• La mejor época es a finales de invierno o principios de primavera.
• La púa debe ser de 1 año de edad, contener 2 ó 3 yemas y tener unos 7,5 cm. de longitud.
• La púa sólo se afila por un lado, para que exista el máximo de cambium posible en contacto.

Pasos a seguir
Se hace sobre el patrón un corte inclinado profundizando hasta un tercio o la mitad del grosor de la rama.
Se inserta inclinada procurando que quede en contacto el cambium del patrón y el de la variedad. Fundamental.
Se ata firmemente con rafia o con una cinta especial para injertos y se encera sellando todas las aberturas para proteger de la desecación. El extremo de la púa también debe encerarse.
No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Si los desatas demasiado pronto, el tejido de unión es muy tierno y escaso y se seca cuando parecía que ya estaba brotando. Mantener la atadura más tiempo del recomendado también es perjudicial, ya que estrangula al injerto por dificultar el paso de la savia. Injerto lateral de tocón de rama





3. Injerto lateral subcortical 
• La época es a finales de invierno, cuando ya se puede despegar la corteza del patrón con facilidad.

Pasos a seguir
Se hace un corte en T en una zona lisa de la corteza del patrón y se despega la corteza.
La púa se prepara haciéndole un bisel sólo por un lado.
Se introduce la estaca debajo de la corteza levantada.
Se ata con rafia y se encera con mástic para injertar.
Tras brotar la yema de la estaca se corta la parte superior del patrón para que toda la savia vaya al injerto y crezca vigoroso. A los 15 días se quita la atadura de rafia para que no estrangule al injerto.
Este tipo de injerto es válido para todos los árboles y arbustos, tanto de hoja caduca como perenne. En los de hoja perenne se sustituye la estaca por un esqueje con hojas y se cubre el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para que no se reseque. Púa biselada por un sólo lado Injerto atado y encerado



4.-Injerto lateral en cuña en Coníferas 
La época más común para injertar coníferas es durante el invierno.
Los patrones a los 3 años ya están listos para injertar. Por ejemplo, se usan estos: Abies spp. sobre Abies Nordmanniana. Cedrus atlantica sobre pie de Cedrus deodara. Cupressus sempervirens sobre C. macrocarpa o C. Sempervirens. Picea spp. sobre Picea abies. Pinus spp. sobre Pinus sylvestris.
La púa debe ser un brote con una yema terminal y poseer al menos 3 yemas laterales. Se toman del crecimiento del año y de 10-15 centímetros de largo.
Las púas se mantienen en lugar fresco y húmedo desde la recolección hasta el momento de injertar, por ejemplo, en el frigorífico, envueltas con papel de cocina y dentro de una bolsa.
Se hace un corte inclinado de 2.5 cm de largo en el tallo y otro en la base de este corte para formar una especie de solapa.
Se unen y ata con cinta de injertos o rafia. Injertos de coníferas



5. Injerto de hendidura simple 
• Este tipo de injerto es el más recomendable cuando el patrón y la púa tienen el mismo diámetro, por ejemplo, entre 0,5 y 1,5 cm.
• Se corta con unas tijeras de podar el patrón a la altura deseada y se le hace un corte a lo largo por el centro de unos 6 cm de longitud.
• La púa debe tener al menos un año, el mismo tamaño que el patrón, y 2 ó 3 yemas. Si el patrón es de mayor diámetro que la púa, sólo pueden estar en contacto por un lado.

Pasos a seguir
A la púa se le corta un bisel por ambos lados
Se introduce de tal manera que la corteza del patrón y la de la estaca se toquen para que el cambium de ambos elementos quede en contacto.
Se ata la unión con rafia de injertar y se encera con pasta o mástic para injertar. Se pone también cera en la punta de la púa.
No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Más tiempo tampoco es bueno porque puede quedar estrangulado al dificultar el paso de savia.
Este tipo de injerto lo admiten muchos árboles de hoja caduca. Época de realización: desde mediados hasta finales de invierno.
También se puede hacer en árboles y arbustos de hoja perenne, en este caso, desde finales de invierno hasta finales de primavera, usando púas con hojas y cubriendo el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para evitar su deshidratación.



6. Injerto de hendidura doble 
• Es uno de los tipos de injerto más antiguos y de uso más amplio.
• Se utiliza para cambiar de variedad (olivo, vid, peral, manzano, etc.) o para rejuvenecer árboles. Resulta útil en especies de larga vida, como los Manzanos, Perales, Olivos, etc., pero en otras ocasiones es mejor arrancar y plantar árboles nuevos jóvenes que reinjertar la copa. • Válido para casi todos los árboles de hoja caduca.
• También se puede hacer en árboles y arbustos de hoja perenne, cambiando la púa por una ramita o esqueje con hojas y cubriendo el injerto con una bolsa transparente durante varias semanas para que se seque.
• Se practica sobre troncos de árboles pequeños de hasta 10 centímetros de diámetro, o ramas de árboles grandes de hasta 10 cm. de diámetro
• La época va desde mediados hasta finales de invierno o, incluso, en primavera.

Pasos a seguir
Se preparan dos púas haciéndoles un bisel por ambos lados.
A la rama o tronco se le practica un corte recto y limpio y un corte longitudinal por el centro.
Se insertan las dos púas en el tocón, una a cada lado de la hendidura.
Las púas hay que ajustarlas bien de manera que las cortezas externas de ambas estacas contacten y se alineen con la corteza del patrón, a fin de que los cambiums se fusionen. Esto es vital.
Se ata y encera todo con mástic o pasta selladora, incluyendo los extremos de ambas estacas.
Si prenden las dos, se pueden conservar ambas, pero también dejar la mejor colocada o de crecimiento más vigoroso, y a la otra darle una poda dura, pero manteniéndola viva para que ayude a cicatrizar la zona del injerto. Más adelante se eliminará por la base la que no nos interese. • No se desata el injerto hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Dejarlo más tiempo tampoco es bueno, porque puede quedar estrangulado al dificultar el paso de savia. • Puesto que hay que hacer una poda muy fuerte al árbol si se injerta en ramas gruesas, para atenuar este efecto, un año se puede injertar en una rama y al siguiente en otra, por ejemplo Injerto de hendidura Encerado y atado


7. Injerto de corteza o de corona 
• Es un tipo de injerto fácil y que tiene buen porcentaje de prendimiento.
• Se utiliza, entre otros posibles fines, para cambiar la variedad en olivo, cítricos, almendro, etc.
• Sirve para cualquier árbol o arbusto de hoja perenne o caduca.
• El patrón puede tener de 3 a 30 cm. de diámetro o incluso más.
• Se hace en primavera, cuando ya está en savia, puesto que es necesario poder separar la corteza en el patrón.
• La púa se recolecta en invierno y se mantienen en el frigorífico. Antes de guardarlas, se deben mojar un poco, envolver en papel de cocina o de periódico y meter en una bolsa de plástico para evitar que se sequen.

pasos a seguir
La púa debe tener 2 ó 3 yemas y 10-12 cm. de longitud.
El patrón se corta con un serrucho y con un cuchillo se le hace un corte vertical de unos 5 cm en la corteza.
A la púa un corte en bisel por un lado. Si es de hoja perenne, se le cortan las hojas, excepto la superior, dejando el pecíolo.
Se insertan 2 púas (o más) por el lado biselado entre la corteza y la madera del patrón.
Se ata y encera todo el injerto con mastic de injertar, incluyendo la parte superior de la estaquita.
Si es un árbol de hoja perenne, se moja con agua limpia la púa y se cubre con una bolsa de plástico transparente. Esto mantiene el aire de alrededor húmedo. De no poner una bolsa, la ramita se secaría antes de que se hubiera formado la unión con el patrón. Pasados unos 15 ó 20 días, ya se puede retirar la bolsa porque la unión se habrá verificado.
Se espera a que los brotes de las yemas del injerto tengan unos 10 ó 15 cm y luego se desata la rafia para que no se ahogue por dificultar el paso de savia.
Si el injerto falla, se puede cortar la rama más abajo, si todavía es tiempo para injertar, y repetir.



8. Injerto de aproximación 
• Consiste en soldar 2 ramas.
• Se hace a partir de dos plantas enteras.
• Tienen que estar plantadas cerca una de otra, o bien, juntarlas si es que están en macetas; o una plantada en tierra y otra en maceta.

pasos a seguir
Se practica un rebaje en cada rama quitando unos centímetros de corteza con un poco de madera. Las partes quitadas deben ser iguales y a la misma altura.
Luego se unen encajando perfectamente. La clave de los injertos es que queden en contacto el cambium del patrón y el cambium de la variedad. Si se pone sólo un poquito en contacto, el injerto fracasa.
Se ata y se cubre todo con mástic o cera de injertar.
Una vez se ha producido la unión entre las dos plantas, se corta por encima de la unión la planta que NO queremos que forme el tronco y las ramas, sino que aporte únicamente sus raíces.
Se puede dejar con dos pies (dos sistemas radicales) para dar más vigor al injerto, o se puede cortar el pié de la planta injertada por debajo del injerto. Este pié puede volver a brotar y servir para injertarle otra púa.
Ejemplos para hacer injerto de aproximación: Mimosa (Acacia dealbata) con otra Acacia que sea resistente a la caliza; Pino piñonero sobre Pino carrasco, etc.. Injerto de aproximación Injerto por Aproximación: Debes hacer una incisión en cada una de las partes. La incisión debe ser lisa y tan profunda como para que los tejidos interiores de ambas partes entren en contacto directo. Es importante que los tejidos vasculares, que son los vasos conductores de la savia, se mezclen o entrelacen. Ambas partes deben quedar unidas incisión contra incisión y atadas firmemente.

9. Injerto de puente

• Es un tipo especial de injerto que se usa para reparar la corteza lesionada de un tronco.
• Las púas se recolecta en invierno y se mantienen en el frigorífico. Antes de guardarlas, se deben mojar un poco, envolver en papel de cocina o de periódico y meter en una bolsa de plástico para evitar que se sequen.
• Las púas se toman de plantas de 1 año, de 6 a 12 cm. de diámetro y de la misma especie del árbol sobre las que se injertarán o de otra compatible.
• El injerto se lleva a cabo a principios de primavera.

Pasos a seguir
Se recorta la herida hasta llegar a tejido sano y arriba y abajo de la herida se hacen muescas en la corteza de la misma anchura que las púas.
Las púas se preparan realizándoles cuñas en los 2 extremos.
Se insertan las púas debajo de cada muesca, quedando la cuña bajo la lengüeta de corteza. Los bordes quedan en contacto y por tanto ambos cambiums, que es fundamental.
Se clavan con puntillas y se encera todo para que no se seque. Injerto de puente Apuntalamiento: una variante del injerto de aproximación



viernes, 6 de mayo de 2016

Instalaciónes hidropónicas NFT

La instalación hidropónica NFT es la solución más barata, fácil y productiva entre los diferentes sistemas de cultivo sin suelo. La solución nutritiva es bombeada en la canaleta apoyada encima de una bandeja inclinada.
Las substancias nutritivas fluyen debajo de los vasos formando una capa de aproximadamente dos centimetros, así que solo la parte final de las raíces se beneficia de los nutrientes y absorbe únicamente lo que la planta necesita, mientras que las otras partes de las raíces quedan oxigenadas.
En el tubo de purga se forma un remolino que lleva al reservorio una gran cantidad de aire, la cual permite la oxigenación de la solución, así que no se forman algas ni quedan residuos.
En esta página solo enseñamos las instalaciones para balcones y terrazas pero debido a que nuestros sistemas son modulares es posible desarrollar cultivos a gran escala a costos reducidos tanto con un nivel como con dos o tres, como en el caso de cultivos de fresas o lechuga.
Las instalaciones caseras NFT usan los vasos para hidroponía de 5 cm para obtener un desarrollo regular de las raíces sin que estas se enreden.
Los vasos de 5 cm son utilizados principalmente para lechuga y plantas aromáticas y en todas las instalaciones caseras.
En las instalaciones industriales para el cultivo de fresas se usa el mismo tipo de vaso, pero con una dimensión de 7,5 cm.

Una forma sencilla con la que puedes realizarlo es con los siguientes materiales:

4 tubos de PVC de 4 pulgadas de metro y medio de largo
3 codos de PVC de 4 pulgadas
1 bote de plástico con capacidad de 20 litros
1 bomba para pecera de 3 mil a 4 mil L/H
1 manguera de media pulgada y 3 metros de largo
8 tornillos (para fijar los tubos)
20 canastillas o vasos pequeños desechables de 5 centímetros de diámetro
20 plántulas de lechugas
Solución nutritiva para 20 litros
Cinta de teflón (para sujetar la manguera)
El primer paso es perforar los tubos para colocar las canastillas donde irán las plántulas, cada orificio debe estar a una distancia de 20 centímetros. A continuación se colocan los codos de PVC para unir cada tubo, ya unidos se colocan en la pared y se realizan las marcas para colocar los tornillos.


El segundo paso es colocar los tornillos en la pared de 2 en 2 a una distancia de 1 metro de largo entre cada par, de tal forma que queden en zig-zag. Lo importante es que los tubos tengan una inclinación de un grado para que la solución nutritiva y el agua puedan circular fácilmente y no se estanque.

El siguiente paso, es colocar los tubos de PVC sobre los tornillos para distribuir las canastillas con las plántulas dentro de cada orificio.


El cuarto paso es llenar el bote de plástico con la solución nutritiva diluida en agua; después se introduce la bomba y se conecta a la manguera que irá en el tubo más alto, se sella la manguera con la cinta de teflón y se coloca el bote debajo del último tubo para que el agua caiga en él y no se desperdicie. Por último se conecta la bomba para hacer que el sistema funcione.

Guía básica de nutrientes para hidroponía:

Las plantas, como nosotros, necesita alimentarse. Pero a diferencia de nosotros, ellas se fabrican su propia comida, son autótrofas. Como cualquier fábrica, necesita materias primas y energía. La energía es bien sabido que la obtiene de la luz del sol. Las materias primas (es decir, los elementos) las obtiene de distintas fuentes:

Del aire:

Carbono: Es el esqueleto de la mayoría de moléculas en las plantas y los seres vivos. Las plantas lo obtienen del CO2.
Oxígeno.
Del agua:

Hidrógeno.
De sales a través de las raíces:

Nitrógeno (N): Forma parte de muchas moléculas que neceistan las plantas, especialmente las proteínas.
Fósforo (P).
Potasio (K).
Micronutrientes: Calcio, azufre, hierro, magnesio, boro, manganeso, zinc, molibdeno, cobre, cobalto, cloro…
En hidroponía nos tenemos que preocupar del último grupo, de las sales en nuestro líquido hidropónico (o solución hidropónica). Los tres primeros, subrayados,  son demandados en cantidades muy grandes por las plantas, forman parte de los macronutrientes. Los micronutrientes, por el contrario, se necesitan en cantidades muy pequeñas, pero siguen siendo igual de necesarios.

Como habrás comprobado, hay literalmente cientos de botes de nutrientes distintos, de mil formas y colores, aunque todos deben tener estos nutrientes e informar en qué cantidad. Generalmente nos referimos a los tres primeros con las siglas NPK, de sus elementos. En las etiquetas de nutrientes pone cuánto hay de cada uno, en forma de 3 números seguidos, que indican qué porcentaje de cada nutriente tiene. Por ejemplo, una solución 5-5-5 tiene un 5% de nitrógeno, un 5% de fósforo y un 5% de potasio, para un total de un 15%. El resto es agua, micronutrientes u otras moléculas interesantes o de relleno.

Tenemos que preocuparnos mirando las etiquetas que nuestras plantas tengan de todo en la cantidad que ellas necesiten. Las necesidades varían en función de la especie, el estado de crecimiento e incluso las estaciones. Teniendo esto en cuenta, vuelve a mirar la etiqueta de FloraMato más arriba, ¿ves los números?

1-2-5. Lo que significa que estaba privando a mis tomates de su nitrógeno, elemento que devoran para poder crecer. Y no sólo eso. Debido entre otras cosas a que las necesidades de las plantas cambian, los nutrientes se venden separados en distintos botes para que los combines en función de las mismas. En FloraMato no vienen micronutrientes, con lo cual el hecho de que sobrevivieran un mes tiene mérito.

Utilizo FloraMato como ejemplo ya que es un error que cometí del que espero que aprendáis lo que aprendí yo, pero sin gastar dinero. No puedo decir si el producto es bueno o no ya que no lo he usado en las condiciones en las que debe usarse.

Resumiendo:
Cuando buscamos nutrientes para hidroponía debemos cuidar que contengan todo lo que necesitan nuestras plantas, normalmente distribuídos en distintas botellas. Los nutrientes son nitrógeno, fósforo y potasio (NPK) y los micronutrientes. Lo mejor es informarte con el vendedor o en la página del fabricante para saber qué botes hacen falta y qué cantidad de cada uno para cada situación específica, ya que cada fabricante tiene unos valores de NPK y nutrientes diferentes.

Es posible que pienses que esto no es casero, y es cierto. Aunque si eres un usuario avanzado o un productor te interese hacer las mezclas desde 0 con los elementos básicos según las necesidades específicas, sigue sin ser estrictamente casero porque los componentes químicos no se encuentran en una casa normal, además de ser más complicado. Otra característica que impide hacer mezclas caseras es que si vas a usar bombas de agua, aire o sistemas complejos es muy importante que la solución hidropónica sea limpia y pura, de lo contrario se acumularían restos y sales en partes delicadas del sistema y podrían romperlo o requerir limpieza excesiva (probablemente quieras echarle un vistazo a la acuaponía). Aunque eres libre de experimentar y estaré encantado de escuchar tus resultados.

La fórmula sencilla para acertar con los Nutrientes Hidropónicos

Por definición, en la escuela vemos que: las plantas necesitan luz solar, agua y sales minerales del suelo para hacer la fotosíntesis y crecer. Llega la hidroponía y quita literalmente la base sobre la que se sustenta nuestro concepto de planta (como dicen los americanos, pun intended). La luz se mantiene y precisamente con la cantidad de agua no vamos a tener problemas, pero: ¿qué pasa con las dichosas sales?

Hemos quitado el suelo y ahora tenemos que darle nosotros los nutrientes, para lo cual solo tenemos que decidir un par de cosas!



Opción 1: Cantidades precisas de nutrientes hidropónicos

Macronutrientes


Nutriente,Periodo A,Periodo B

N,113,144

P,62,62

K,199,199

Mg,50,50

Ca,122,165

Fe,2.5,2.5

En partes por millón o mg/L. Periodo A es desde germinación hasta que aparecen los frutos y periodo B es desde que aparecen hasta su recogida.

Micronutrientes

Mezcla lo siguiente en 450 mL de agua y luego mezcla 250 mL de esta mezcla con 1000 litros de la solución anterior:

Sal, gramos por cada 450 mL

Ácido bórico,7.50

Cloruro de magnesio,6.75

Cloruro cúprico,0.37

Trióxido de molibdeno,0.15

Sulfato de zinc,1.18

Podría poner las necesidades de otros cultivos comunes, pero ese no es el objetivo de esta entrada. Es un ejemplo de que si tu cultivo no es enorme, no tiene sentido preocuparse por esto.

Está bien utilizar esta opción si tienes un gran invernadero, seguramente sea más barato. Pero si no lo tienes y te ha empezado a doler la cabeza con tanto número, vamos a la opción más saludable mentalmente.

Opción 2: Utilizar soluciones comerciales de nutrientes.

“¿Pero el tomate y la lechuga son muy diferentes y utilizarán distintas cantidades de nutrientes, no?”

Sí y no. Es cierto que necesitan distintas cantidades de nutrientes, pero las plantas se encargan de tomar del agua lo que necesitan, por lo que una solución comercial vale prácticamente igual para lechuga, tomate o pimiento. Es más, las proporciones entre las sales en una u otra marca de nutrientes no varía demasiado. Aunque en algunos nutrientes las instrucciones indican mezclar las disintas soluciones en una u otra combinación según el estado de la planta (y es buena idea seguirlas), la diferencia entre marcas no es demasiada (nunca está de más comprobar que tiene todos los nutrientes). Por esto a las plantas no les importa demasiado la marca.

Pero hay algo que sí les importa, la concentración de las sales, que podemos medir con la conductividad eléctrica (CE). La CE mide la concentración de sales totales, es decir, las sales que componen los nutrientes y las que ya se encontraban en el agua.

¿Y por qué importa? Viene un poco de ciencia a continuación, puedes saltar a la conclusión un par de párrafos más abajo.

¿Sigues aquí? Bien. Importa porque aunque las plantas absorben los nutrientes de forma activa (los meten de fuera a dentro gastando energía), el agua la reciben por ósmosis.

Muy brevemente, la ósmosis es un proceso que se da si tenemos agua con sales separada por una membrana semipermeable (que solo deja pasar el agua y no las sales, como sería mas o menos la raíz de una planta). El agua tiende a ir de la solución menos concentrada (llamada hipotónica) a la más concentrada (hipertónica), intentando igualar las concentraciones.



¿Y por qué les afecta la concentración de sales a las plantas entonces? Imagina que por accidente se nos vuelca el bote de nutrientes superconcentrados y no nos damos cuenta. La solución nutricional de fuera de las raíces será hipertónica, por lo que el agua saldrá de las raíces, literalmente deshidratando la planta.

Conclusión: Si nos pasamos de concentración de sales puede haber serias consecuencias para las plantas. Por otra parte, si nos quedamos cortos las plantas aguantarán bastante más tiempo que en el otro caso hasta que les volvamos a poner nutrientes.

Bueno, entonces qué tenemos que hacer? Depende de si tienes un medidor de conductividad eléctrica y quieres usarlo o no.

No tengo medidor o no quiero usarlo.

Esta es la opción fácil. Simplemente sigue las instrucciones de los nutrientes que tengas. Suele consistir en llenar el reservorio con la mezcla que indique y cambiarlo entero cada cierto tiempo. Si no indica tiempo puedes cambiarlo cada 15 días.

Aunque no todas las plantas necesitan la misma concentración (conductividad eléctrica), las indicaciones generalmente funcionan.

Si hace calor, puede que el agua se consuma más rapido de lo normal, lo que concentraría los nutrientes. Puedes rellenar el reservorio con agua para recuperar la utilizada y que no haya problemas.

Quiero usar un medidor de conductividad eléctrica.

Podemos utilizarlo para dos cosas: corregir la concentración de la solución inicial y para ir controlando que los nutrientes no se concentran demasiado.


En el primer caso, es cierto que cada planta no necesita la misma concentración de sales. Si investigas un poco por internet verás que no hay demasiado consenso en lo que necesita cada planta, aunque sí que hay varias tablas para echar un vistazo, como ésta, ésta, y ésta otra.  Lo cierto es que cada combinación de sales da una medida diferente, aunque esté a la misma concentración, por lo que puedes optar por usar lo que indica la botella.

Importante: el pH es importante para medir la conductividad eléctrica, recuerda ajustarlo antes de medir.

Ahora es cuando se vuelve interesante el medidor: podemos ir controlando la concentración a lo largo del tiempo, comparándola siempre con la CE inicial. Si sube (es lo normal), se está usando el agua más rápido, así que añadimos agua para compensar y devolver a la CE inicial. Por el contrario, si baja es mejor renovar la solución en vez de añadir más. Puede ser que se esté consumiendo más de una sal que de otra, y si añadimos a lo que teníamos antes podemos crear un desbalance de sales.

Y no todo son nutrientes.

Para las raíces es muy importante el acceso al oxígeno y CO2, así que no descuides la aireación de la solución. ¡Tampoco dejes de controlar el pH! si nos desviamos mucho vamos a tener problemas de acceso a algunos nutrientes.

Espero que esto solucione tus dudas si no sabes qué marca usar (puedes comparar las que tengas disponibles con otras sobre las que hice un análisis, si se parecen, adelante), qué concentración usar, cada cuánto cambiarla y si vale para cultivar lo que quieras cultivar.